WASHINGTON.- El mismo presidente estadounidense Barack Obama había advertido ayer que la quema del Corán causaría disturbios en los países musulmanes y crearía un ánimo de venganza contra Europa y Estados Unidos. "Pueden producirse graves actos de violencia en sitios como Pakistán o Afganistán", explicó. "Esto es una bonanza de reclutamiento para Al Qaeda", dijo. Entre tanto, Interpol lanzó "un alerta global" a sus 188 países miembro sobre "una gran posibilidad" de atentados si se lleva a cabo la quema.

Según los críticos, la ubicación para el centro cultural y mezquita es insensible con los familiares de las víctimas, mientras que sus partidarios sostienen que los políticos se han aprovechado de un debate cargado de emociones antes de las elecciones legislativas del 2 de noviembre.

Entre tanto, las condenas caían ayer como cascada, desde la de Obama a la de países como India e Indonesia, el de mayor población musulmana en el mundo, pasando por las del Vaticano, Irán e Irak. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también expresó su preocupación por las posibles consecuencias que acarrearía la quema del Corán. "Tales acciones irresponsables minan la tolerancia religiosa y la paz", dijo en un comunicado oficial.

Oferta de Trump
El promotor inmobiliario Donald Trump, en un intento por evitar que la sangre llegue al río, ofreció comprar el edificio de Manhattan destinado para el proyecto. Trump, presentador del reality show "The Apprentice", ofreció a un inversor en el edificio, que se ubica a dos cuadras de la Zona Cero, cancelar un 25% más de lo que él pagó por el inmueble. El edificio fue adquirido por unos U$S 5 millones. "Estoy haciendo esta oferta como residente de Nueva York y como ciudadano, no porque crea que la ubicación es espectacular (porque no lo es), sino porque esto pondrá fin a una situación altamente divisiva que se encamina, en mi opinión, sólo a empeorar", le escribió al inversor. Aunque Trump es conocido por su riqueza, los neoyorquinos tienen una visión negativa de sus extravagantes acciones. Una compañía de casinos de Atlantic City fundada por Trump emergió recientemente de la protección de bancarrota por tercera vez. Trump trató de evitar el pago de un préstamo de U$S 40 millones en 2008, diciendo que la recesión estadounidense era una fuerza mayor. (Reuters)